
El picante es así
Da igual que puedas volar, tengas superfuerza o dispares láser por los ojos. Si te pasas con la comida mejicana también dispararas fuego por el culo. Aquí y en Kripton.
¿Quien es el culpable? Fácil. Los pimientos, los chiles tienen unas substancias de tipo alcaloide llamadas capsaicinoides. No tienen olor, ni color, ni sabor, pero son capaces de hacerle un nudo al estomago de cualquiera. Esta substancia esta en la parte superior del fruto y no en las semillas, como se piensa.
Ten cuidado con los pequeños que suelen picar mas que los de gran tamaño. Hay mas factores que influyen en la cantidad de infierno que puede desatar en tu boca. Una planta de chile castigada durante su ciclo de producción con etapas de sequía o de calores fuertes tiende a vengarse de la humanidad por su mala suerte desatando un infierno de fuego y muerte en tu organismo.
Los chicos del FLAsCinDER y nuestros dibujantes de cómic somos tíos duros, atacamos el pica-pica con decisión, sintiendo el calor placentero del picante que se extiende por todo el cuerpo, sin pensar en que si te pasas puede que termines tus días abrazado a un wc de loza blanca cagando un ejercito de hormigas rojas.
“Fuerte ardor en la boca y en la garganta, lágrimas en los ojos, flujo nasal y sudoración en la frente y el cuello”. ¿Te suena?
Aunque el consumo repetido de chile llega a desensibilizar los receptores y crea una tolerancia hacia lo picante, los inicios son duros. Piensa en ello.
Si (por poner un ejemplo común) invitas a Power Girl a una cena mexicana y esta se cepilla el plato de “Chile Especial” como una loba hambrienta, lo normal es que tarde muy poco en poner los ojos en blanco y lanzarse gritando sobre la jarra de cerveza a hiper velocidad.
Esto es un error.
Aparte de un breve alivio psicológico, esto no la ayudará en absoluto. La capsaicina no es soluble en agua ni alcohol, por lo que al beber no disminuimos sus efectos. Al contrario, es más que posible que la Pobre Power Girl mueva la sustancia por su boca y garganta, llegando esta a otras partes que no estaban afectadas.
Dale a beber de tu leche, se un buen amigo.
Si aun le pica que se coma toda la miga de tu barra de pan. Y si no un buen par de patatas la relajarán. Esta es la mejor de las soluciones pues estos alimentos absorben el aceite de los chiles y lo trasladarán al tracto intestinal, donde sus intestinos kirptonianos lucharan contra la flora de la tierra sin mucha esperanza de un mañana mejor.